Requiem (Sub - Pop Records; 2016) - GOAT

febrero 19, 2017





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Me atrevo a decir que pocas bandas he conocido como GOAT. Una razón puede ser que no conozca mucha música proveniente de Suecia y otra que me parece la merecedora a exaltar, es que GOAT, en realidad si tiene un sello especial que logró cautivarme de manera particular.
Se introdujeron en mis oídos después de haber escuchado “Run To Your Mama” (y un par de canciones más), básicamente porque me causó mucha curiosidad su manera de hacer rock. Era una mezcla entre la psicodelia, África y -según lo que mis ingenuos oídos percibieron de primerazo-, algo de oriente. Me dispuse entonces después de eso a estudiar un poco más estos singulares personajes y terminé inevitablemente en un mundo diferente, sonoramente encantador del cual ahora, me es difícil salir.
Diciendo obviedades que dieron mucho de qué hablar sobre la agrupación como que provienen de la pequeña Korpilombolo llena de misterio por leyendas urbanas del vudú, esta banda se metió para mí en un círculo de misticismo el cual reafirmaron con ‘Requiem’ álbum lanzado el 7 de octubre del año pasado.  
Si bien cada canción tiene algo particular que me gusta mucho, este álbum lo escuché más como una unidad, desde el nombre hasta el Bonus Track.
El significado de Réquiem hace referencia a aquellos cantos realizados en la misa a los difuntos, por lo tanto antes de escuchar el álbum teniendo en cuenta el lanzamiento de los sencillos “I sing in silence” y “Union of Mind and Soul” pude pensar que el álbum iba a ir caminando por una línea espiritual, y siento que no estaba tan perdida, el álbum me representó todo un ritual.
Si han visto alguna vez un video en vivo o han sido tan afortunados como para verlos en un concierto (y si no, piénsenlo) podemos ver que GOAT es una agrupación que envuelve a su oyente dentro de una atmosfera mágica. Personalmente, y puede que suene un poco fantasioso y exagerado,  a pesar de las influencias de la música africana, escuchar este grupo me remonta a la cultura nórdica del siglo XI (más o menos) y por ende a todos los paisajes de los bosques escandinavos y a su misteriosa y envolvente historia llena de mitología asombrosa. Pero ahí radica lo espectacular porque no es solo eso; GOAT no es solo África, o Suecia hace mil años u oriente; es la recopilación minuciosa de distintos elementos que logran amalgamarse tan perfectamente que los límites de la definición de género y lugar logran romperse.
La primer canción es lo que para mí concierne un acto de apertura donde el silencio (irónicamente) es lo primero que podemos oír, se apodera de nosotros y entre esa calma en la que suenen las aves, nos transportan auditivamente a un paisaje apacible, como si nos prepararan atmosféricamente para la experiencia que se viene después. Aparecen las voces de las chicas haciendo un tipo de cantico ritual y es aquí cuando se da iniciado al álbum.
Para mí es como si el cosmos tuviera la posibilidad de hablar, bien me dijo alguien cercano “Es como si pertenecieran a un pedazo de tierra virgen”, como si los personajes de GOAT que si bien son anónimos tanto en nombres como en rostro, se convirtieran en mensajeros. Sin embargo, así mismo como nos elevan a tan altas revelaciones, nos conducen a oscuros y paganos sitios, como pude sentirlo en “Temple Rythms” donde la percusión se lleva todo el protagonismo y es casi que imposible no sentirse invadido por el  baile y la fuerza del fuego, de la hoguera.
Llegando a la mitad del álbum con "Goatband", sentí que todos los elementos que conforman el álbum y en general la banda, se juntan dando a luz una canción que si bien no tiene muchas variaciones no cansa los oídos, más bien instruye. Me pareció la esencia de aquello que contiene el disco de manera muy compacta. Considero espectacular la manera en que fácilmente uno se amarra a un álbum como estos sin sentirse hastiado o agobiado.   
Llegué a pensar que a pesar de que en este álbum se evidencian también los tintes de rock dentro de sus piezas como en Goatfuzz; a diferencia de sus anteriores entregas ‘Requiem’ está mucho más inclinada a la experimentación del Folclor. Sin embargo esta canción me parece una de las más geniales de todo el disco, tiene fuerza en la percusión, en las guitarras, en las voces, es como un ‘¡BOOM!’ en el álbum, como el último instante para liberarse de todo lo que se lleva dentro.
Goatfuzz desaparece y en este punto el álbum ya está finalizando y es evidente que un ciclo también, ¡El ritual ha sido terminado! Y las tonadas vuelven a la paz, a la serenidad inexplicable del principio y entonces pasamos de una canción con tanta fuerza a Goodbye, donde las guitarras son alegres y tranquilas y parece que volviese a cantar el viento y el bosque nos dijera adiós...
No me pareció que el mejor cierre haya sido Ubuntu, sin embargo, si la intención es reflejar el título, fue entonces perfecto.
Ubuntu: “Yo soy, porque nosotros somos”
…Y es así como GOAT se despide, como Suecia se despide, como un mundo sonoro se despide, pero espera nuestro pronto retorno.


Favoritas / Recomendadas: 

- I sing in silence
-Temple Rhytms
-Try My Robe
-GoatFuzz
 -Goodbye


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