La extensión del amor en vivo: ÌFÉ en Bogotá

octubre 09, 2018


ÌFÉ, LA EXTENSIÓN DEL AMOR.

 


Fotografías por Karen Rivera

No fui con la intención de escribir, lo cuento porque para eventos, conciertos y demás cuando uno va con ese plan, con esa intención la perspectiva de lo que uno vive  escucha y ve en vivo es otra.
De hecho cada vez que voy a conciertos, incluso con la intención de escribir trato de no pensar en ello: en escribir al respecto, pues considero que la experiencia cambia y los detalles, las cosas que vivo, en las que me fijo y lo que siento es distinto y de algún modo menos real.

Fui a conocer a ÌFÉ, fui a ver como sonaba en vivo un grupo bastante curioso que de manera extraña pero precisa combina lo esotérico, lo religioso, lo espiritual con lo tecnológico y moderno. Sé que esta combinación no es única, y cada vez estos elementos se combinan y se fusionan más en el mundo musical. Sin embargo lo que pasa con los puertorriqueños ÌFÉ, es que, considero se encuentran en ambos extremos, su álbum  debut “IIII + IIII”  toca temas relacionados completamente con la religión Yoruba y para esto usa beats, percusión electrónica y una alta dosis de autotune entre otros efectos digitales. Es una combinación extraña para mí. Incluso uno podría pensar que es una combinación algo contradictoria. Pero ÌFÉ logra hacer de estos elementos algo respetuoso, bello, agradable y poderoso.

No pensé que se fuera a lograr un concierto de ÌFÉ en Colombia, realmente sé poco de como funciona el manejo y el trabajo de las giras de los grupos; de algún modo pensaba que ÌFÉ no era un grupo tan sonado o tan conocido en Colombia, ni siquiera en latinoamérica. De hecho en su gira reciente desde Junio 15 hasta Septiembre 28, el único país y ciudad de latinoamérica incluida allí, fue Bogotá.
Es una pregunta válida, ¿por qué en especial, Colombia; Bogotá? (Bueno, Bogotá, por que todo llega a la capital, afortunada y desafortunadamente)
Para mí, desde la fecha de su anuncio fue una gran sorpresa.
Todo fue apoyado o más bien por la gracia del trabajo de Afropicks. Este proyecto que mueve artistas afro-latinos dentro de la misma latinoamérica. Pues dentro de estas mismas fechas y el mismo festival que armaron para lograr esto ‘Tempo tropico’ trajeron a Novalima, Dayme Arocena entre otros, acompañados de artistas cercanos (musicalmente hablando) locales.

Cuatro fechas de este gran ‘festival’ en Bogotá -si se puede decir- de nuevas músicas tropicales; dentro del cual estaba por supuesto IFE, al cual como ya manifesté asistí con mucha sorpresa y curiosidad.
Todo el festival se realiza en el TEATRO Colsubsidio Roberto Arias Pérez. Sobre lo cual yo debo decir que siempre me ha molestado un poco. Considero que las músicas y más aún si son tropicales o ‘fiesteras’, deben presentarse en un espacio mas comodo, mas amable, mas apto sobre todo para moverse. En este ‘Tempo Tropico’ lo que resaltaba era eso, pues no hay un sólo grupo con el que uno no vaya a moverse. (Por más tieso o aburrido que sea uno). No sé como habrá sido esto en las primeras dos fechas de este festival, con Novalima y Daymé, según me enteré, la gente - como suele pasar- se levantó de sus sillas a bailar sin pena alguna.
Lo cual me alegra.
A la fecha que asistí, el evento fue acompañado por los grandes y legendarios Son Palenque.

No esperaba la formación de ese día, los había escuchado en vivo antes, pero en ninguna presentación pasada los había visto acompañados de guitarra eléctrica y tampoco con uno de los grandes músicos de colombia, Michi Sarmiento(Escuchar: Pedro Laza y sus Pelayeros, Michi y Su Combo Bravo, Joe Arroyo, Son Palenque, Ondatropica, etc…).
Me sorprendió y encantó Son Palenque con su formación especial para ese día. Ni modo, y afortunadamente casi todo los asistentes incómodos, incomodando o no, nos levantamos a bailar.

Foto amateur por Crónicas Del Melómano


Justo Valdés y compañía tienen tremenda fuerza musical. Muchos años de vida musical que se nota y se siente, saben cómo transmitir su alegría y su fiesta. Además tocaron ‘Palenque Palenque’ una de mis favoritas del grupo, sonó impecable, fuerte y sabrosa. La disfruté como nunca.
Son Palenque tocó sus mejores clásicos y sus recientes canciones también, que aunque no sean populares, son canciones que siempre contagian de sabor y alegría y eso lo noté; o mejor dicho es notable con Son Palenque, canciones que han sido más populares y más sonadas en otros lugares y no en Bogotá, pero que igual así, con su interpretación en vivo, por ellos mismos, logran cautivar con baile y emoción.

Y pues, con este formatos acompañados del gran Michi Sarmiento (Saxofón), sonaron impecables.


***

Creo que desde que ÌFÉ salió a escena, o mejor dicho desde que levantaron el telón, e ÌFÉ estaba ahí, nos impresionó a todos.
Apenas los vi, no sólo sentí que iluminaron el teatro sino a nosotros, inmediatamente hubo una conexión con ellos. Vestían todos de blanco, dos ellos estaban de pie y los demás sentados frente a sus aparatos musicales. en medio un bandera con unas pequeñas letras que marcaban su nombre ÌFÉ.
La chica sólo tenía un palo o báculo con el que varias veces marcaban los ritmos fuertes, también un pequeño aparato con el que mezclaba su voz y acompañó en algunas canciones. Estaba Otura Mun sentado, líder de este proyecto, con tres instrumentos electrónicos de percusión al frente de él, en medio otra percusion electrica tapada con la bandera ÌFÉ, siguiente un percusionista más con tambores cubiertos con unas mantas blancas y por último también de pie, un cantante más (todos cantan en ÌFÉ), quien llevaba y marcaba el ritmo con un Chekere grande.
Su comienzo fue atrapante. entraron interpretando una combinación de beats, el ritmo del chekere y la percusión eléctrica que hacía Otura Mun en una especie de ‘solo’.

Fotografía amateur por: Crónicas Del Melómano


Fue atrapante como ya dije, desde que salieron a escena, pero cuanto más avanzaba su presentación, más empecé a sentir una conexión sorprendente, algo mágica pero difícil de explicar.
En su tercera o segunda canción salió una bailarina que deslumbró (y hablo por todo los asistentes) nos maravilló. Nunca había visto alguien tan entregado a la música en vivo, o a una presentación artística en vivo. Ella aparecía en algunas canciones, con distintos trajes alusivos a las temáticas religiosas y tradicionales en las canciones de ÌFÉ. Fue encantadora.




Sentí que las canciones de ÌFÉ, aunque por lo yoruba y toda esta influencia y relación con lo cubano, tienen una conexión implícita con el cuerpo. Personalmente quedé atrapado y sentí que era un momento, un espacio para cerrar los ojos escuchar y sentir lo que expresa este grupo puertorriqueño que trae lo yoruba en su esencia. Me dejé llevar y sentir.
Por momentos pensaba en cómo logran expresar lo espiritual tan bien llenos de beats y con el alto uso del autotune y demás. ¿Cómo? No sé, pero lo llevan, lo cargan con ellos y fue breve que al sentirlos, escucharlos y verlos en vivo haya notado no sólo el respeto que le tienen a todo lo Yoruba, sino como ellos lo viven, es su estilo, es lo que lo que quieren expresar por muchas razones, su intención es demostrar la importancia o más bien la fuerza que trae toda esta cultura.

Otura Mun habló de su viaje a cuba y de lo que fue o es la YUMA para él y por eso la canción ‘YUMAVISION’ una de las canciones con las que más conecté o quedé gratamente sorprendido de ver y escuchar en vivo, aunque con una percusión electrónica; Otura toca de manera sentida, con ganas y con mucho corazón; es un percusionista puro.

Entendí que no importa si es un tambor de madera o a una caja de ritmos electrónica, el hecho de tocar, y expresarse tocando es la conexión que se logra con la música. Otura Mun y compañía así lo demuestran, con todo lo que hacen. Cada uno hace cosas mínimas o muy detalladas en ÌFÉ, se nota. Pero logran expresar mucho. Por ejemplo en ‘UMBO (Come Down)’ donde es protagonista la voz femenina, en vivo fue tal cual, con ese efecto moderno pero la mujer que hacía esto esa noche, lo hizo de una manera tan especial que impactó, se notaba su expresión, su conexión, su fuerza y su amor.


Hubo un momento muy especial, y me disculparan porque no recuerdo en qué canción fue, han pasado ya varios días y ese tipo detalles olvido; donde se conectó la bailarina y el grupo de manera increíble, la canción fue en su comienzo suave, lenta y ella la bailaba con un vestido largo y grande. Luego repentinamente la canción toma una fuerza y más velocidad en la percusión, la bailarina se ‘destapó’  y quedó en algo más cómodo, claro para moverse más. Y así fue, esta mujer sonreía y no paraba de bailar mientras ÌFÉ acompañaba con un ritmo contundente, fuerte y más rápido. Conectaron impecablemente, no sólo entre ellos sino con el público mismo. A ratos miraba al público y todos parecían absolutamente concentrados y asombrados, como si no quisieran perderse un segundo, otros (como yo en algunos momentos) tenían los ojos cerrados y se movían en las sillas. Muy bonito.


Cerraron con una interpretación de una Rumba clásica de Cuba, sin nada electrónico, sólo tambores y esta vez la voz líder para ello fue de quien tocó el chekere toda la noche, ahora, con una clave cubana.

Y así terminó un concierto impecable que conectó de manera profunda con el público sin necesidad de falsos ánimos e invitaciones a gritar o saltar, con su simple interpretación y tranquilidad músical. Eso sentí, sentí uno de los concierto más pacíficos, tranquilos y espirituales, hasta el día de hoy.


Entendí también el porqué (quizá) ÌFÉ tocó en un teatro, y claro, por respeto. Hay un respeto a lo religioso a la cultura que representan y a la espiritualidad, sin necesidad de manifestarlo, eso sentí. Quizá no sea así, pero es una buen teoría.

Fotografía por Karen Rivera


Fue un concierto para sentir.

You Might Also Like

1 comentarios